Neuromitos en la educación
Separación de hecho de la ficción
Para los neurocientíficos educativos, resulta fascinante analizar la prevalencia de los neuromitos en la enseñanza. Sin embargo, en lugar de seguir registrando las creencias en los neuromitos, es hora de considerar su impacto y cómo podemos abordarlos.
¿Qué son los neuromitos?
En la escuela, un maestro podría decirle a una niña que tiene un estilo de aprendizaje visual. El maestro podría entonces proporcionarle materiales didácticos con muchas imágenes para ayudarla a aprender. La niña podría interiorizar la idea de que aprende visualmente (en contraposición a aprender de forma auditiva o kinestésica), y esto podría influir en su manera de aprender durante los años venideros.
“No existen pruebas de que la enseñanza según los “estilos de aprendizaje” mejore el aprendizaje.”
Desafortunadamente, este es un ejemplo de un neuromitoNo existen los aprendices visuales, auditivos ni kinestésicos, y no hay evidencia de que enseñar según los "estilos de aprendizaje" mejore el aprendizaje. Sin embargo, este mito lleva décadas circulando (recuerdo haber hecho una prueba para descubrir mi estilo de aprendizaje en la escuela) y muchos profesores aún lo creen. Y es solo uno de los muchos mitos sobre cómo aprende nuestro cerebro.
Los investigadores se han interesado en descubrir qué neuromitos tienen los docentes. Se han realizado encuestas en todo el mundo para conocer la prevalencia de los neuromitos. Estas encuestas revelan que, en mayor o menor medida, los docentes creen en una gran variedad de mitos. Además de los estilos de aprendizaje, otros mitos comunes son que solo usamos el 10 % de nuestro cerebro la mayor parte del tiempo, que los estudiantes son predominantemente de hemisferio izquierdo o derecho, y que no beber suficiente agua provoca que el cerebro se encoja.
La presencia de neuromitos se ha atribuido en parte al "atractivo de la neurociencia". Esta idea sostiene que las explicaciones y conceptos neurocientíficos son muy persuasivos, especialmente cuando se acompañan de imágenes del cerebro. Sin embargo, investigaciones recientes sobre este fenómeno sugieren que este efecto no es tan poderoso. Podría decirse que la mayor responsabilidad recae en las empresas con fines de lucro que venden costosos cursos de capacitación a las escuelas para que, por ejemplo, los profesores puedan identificar los "estilos de aprendizaje" de sus alumnos.
¿Influyen los neuromitos en el aprendizaje de los niños?
Si bien los estudios sobre neuromitos nos informan sobre las creencias de los docentes, carecemos de información sobre cómo estas influyen realmente en el aula. En el caso de los estilos de aprendizaje, existe la preocupante posibilidad de que la eliminación de ciertos modos de aprendizaje sea perjudicial para el desarrollo infantil. Un alumno considerado "aprendiz visual" ya no tiene la oportunidad de mejorar sus habilidades auditivas. Un alumno "kinestésico" puede que nunca llegue a aprender adecuadamente algo que se aprende mejor visualmente. Estas son posibilidades inquietantes.
Pero para que el campo avance, es importante ir más allá de simplemente analizar las creencias en los neuromitos. Si bien estas encuestas revelan hallazgos sorprendentes sobre lo que los docentes (y el público en general) creen acerca del cerebro, quizás entre los investigadores científicos exista un atractivo seductor en el análisis de los neuromitos.
“Es hora de aprovechar lo que sabemos sobre la prevalencia de los neuromitos, determinar su papel en el aula y averiguar cómo podemos trabajar con los profesores para detener sus efectos potencialmente dañinos.”
Pero el objetivo de neurociencia educativa El objetivo es mejorar el aprendizaje. Para muchos de estos neuromitos, no contamos con evidencia que aborde el impacto de la creencia en la enseñanza y el aprendizaje. Como hemos visto anteriormente, la creencia en algunos neuromitos puede tener un impacto negativo en el aula. Pero quizás la creencia en otros neuromitos no tenga ningún impacto en absoluto.
Es hora de aprovechar lo que sabemos sobre la prevalencia de los neuromitos, determinar su papel en el aula y averiguar cómo podemos trabajar con los profesores para detener sus efectos potencialmente dañinos.
Una miniserie sobre la evidencia en el aula.
- Llevar la evidencia científica al aula
- Neuromitos en la educación (última entrada del blog)
- Identificar qué funciona en la educación
- Entrenamiento cerebral para niños
- Fomentar una mentalidad de crecimiento
- Estimulación eléctrica cerebral para mejorar el aprendizaje
Notas a pie de página
La ilustración que acompaña a esta entrada del blog se titula “Quizás el conocimiento triunfe después de todo”. Fue creada por Nora Maria Raschle para la nuevo blog Ella y su colega Réka Borbás, ambas neurocientíficas del desarrollo, lanzaron en septiembre de 2017 con el objetivo de difundir el conocimiento de una manera que sea a la vez divertida y fácilmente comprensible para todos. Su blog, llamado “Todos nacemos científicos¡Sin duda merece la pena visitarlo!