El juego en la infancia fomenta las mismas habilidades que subyacen al razonamiento científico.
Elizabeth Bonawitz, profesora adjunta de Psicología del Desarrollo en la Universidad de Rutgers, Newark, explica que la curiosidad y las habilidades de razonamiento científico de los niños se ven afectadas cuando se interrumpen sus primeras experiencias lúdicas. Su investigación busca teorías predictivas sobre cuándo y por qué los niños aprenden a través del juego.