Cuando los niños empiezan a valorar la experiencia
La información se difunde en las sociedades a través de las personas que las integran, y los estudiosos de la evolución cultural debaten sobre cómo se produce. Existen dos métodos principales de transferencia de información, y el debate gira en torno a cuál es el enfoque predominante: la transferencia vertical u horizontal. "Vertical significa que se transmite de padres a hijos", afirma. amanda lucasSegún un investigador postdoctoral de la Universidad de Exeter, "la orientación horizontal implica que aprendes más de la gente de tu propia generación". Y ambas opciones tienen sus ventajas.
En un entorno que no cambia mucho, el aprendizaje principalmente vertical, de los padres y personas similares que ya poseen la información necesaria, es útil. En un entorno que sí cambia, es probable que las personas de tu misma generación, como grupo, posean información más relevante que solo tus padres, y la transferencia horizontal sería la más lógica. Sin embargo, la predominancia de cada táctica es objeto de debate y se desconoce en gran medida cómo los niños utilizan cada método mientras aprenden. Pero un Estudio arroja algo de luz.
Lucas y sus colegas observaron cómo los niños incorporan nueva información al mostrarles a diferentes personas cómo resolver una caja de rompecabezas para obtener un premio. A niños de entre cinco y diez años se les presentó la idea de la caja de rompecabezas y luego dos personas les mostraron cómo resolverla: su madre y un desconocido que podría ayudarlos o un experto en resolver este tipo de cajas. Su madre les mostró un método y el desconocido o experto les mostró otro. Posteriormente, los investigadores observaron qué método utilizaron los niños.
¿Mamá sabe más que un experto?
Los niños de cinco a seis años casi siempre elegían el método de su madre, independientemente de si lo comparaban con el de un desconocido o el de un experto. Antes de saber si habían resuelto correctamente su propio rompecabezas, se les preguntaba quién lo hacía mejor: su madre o la otra persona. Cuando la otra persona era un desconocido, la mayoría de los niños decía que su madre era mejor. Pero cuando la otra persona era un experto, casi todos los niños decían que el experto era mejor que su madre, a pesar de haber elegido copiar a su madre en lugar del experto.
Sin embargo, estos resultados cambiaron al evaluar a niños mayores. Los niños de siete a ocho años comenzaron a imitar en gran medida al experto, pero no al desconocido, en lugar de a su madre. Curiosamente, los niños de nueve a diez años actuaron de forma completamente distinta. «Hicieron lo que les dio la gana», afirma Lucas. Casi todos eligieron un método totalmente diferente al que les mostró su madre o la otra persona.
Así, en tan solo cinco años, los niños utilizan tres métodos diferentes para guiar sus acciones. «Con el desarrollo, los niños parecen darse cuenta de que su madre no siempre es la mejor copia y empiezan a priorizar la experiencia», afirma Lucas.
Incluso ignorar los métodos de otros puede resultar ventajoso desde el punto de vista evolutivo. Como explica Lucas, no siempre conviene empezar de cero si se tiene cierto conocimiento previo del problema. Si ya te has enfrentado a esta situación o a una similar y confías en tus capacidades, confiar en tu propio conocimiento puede ser una buena idea. Esta es una estrategia que Lucas desea explorar con mayor profundidad en futuros estudios.
Un comentario
Los comentarios están cerrados.
[…] ¿De quién aprendiste? ¿De tu madre o de tus amigos? (Los niños valoran la experiencia) […]