Piensa en cuando tenías dos años. ¿Recuerdas algo? Probablemente no. De hecho, probablemente no recuerdes mucho antes de los seis años, un fenómeno curioso llamado amnesia infantil. Aunque se observa en roedores y primates no humanos, además de en humanos, los científicos no están seguros de por qué o cómo sucede. Pero un articulo nuevo publicado en Nautilus Explora esta extraña faceta de nuestro desarrollo y la investigación que nos ayuda a comprenderla.

El artículo se centra en el hipocampo —una parte del cerebro ubicada en el lóbulo temporal responsable de codificar y recuperar nuestros recuerdos— y analiza cómo su desarrollo puede contribuir a la amnesia infantil, así como a la cognición en la edad adulta. Informa que, en estudios con animales y humanos, los investigadores han descubierto que la exploración del entorno a una edad temprana no solo mejora la memoria, sino también la resolución de problemas, la identificación de patrones, la lógica, la memoria espacial y las habilidades lingüísticas. Y cuanta más exploración, mejor, especialmente la exploración autodirigida por parte de los niños.

El artículo señala que esto tiene implicaciones para muchos aspectos de la primera infancia, como el juego. El autor, M.R. O'Connor, observa que el tiempo de juego de los niños ha disminuido significativamente con los años y que cada vez pasan menos tiempo moviéndose, lo que podría perjudicarles no solo la salud, sino también su desarrollo neurobiológico. Asimismo, plantea la cuestión de cómo proporcionar a los niños con discapacidades motoras una forma eficaz de explorar su entorno y desarrollar su cognición espacial.