Aprendiendo a prosperar
¿Cuál es el papel del juego, la autonomía, la compasión y la naturaleza en el bienestar y el desarrollo de los niños?
Cada vez hay más indicios de que los jóvenes están preocupados por el estado del medio ambiente. Están expuestos a historias sobre el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la destrucción del hábitat y sus repercusiones, tanto en el presente como en su futuro. La ansiedad y la incertidumbre que esto puede generar pueden afectar, a su vez, el bienestar de los jóvenes y su desarrollo integral.
También hay cada vez más evidencia de que brindar a los jóvenes oportunidades para conectarse con con la naturaleza Podría marcar la diferencia. Pasar tiempo en la naturaleza puede reducir nuestro estrés y ayudarnos a regular nuestras emociones. ¿Podría también mejorar nuestro bienestar general? Prestar mayor atención al mundo que nos rodea se ha relacionado con una mayor preocupación por el medio ambiente y por quienes lo comparten. ¿Podría esto aumentar la probabilidad de encontrar respuestas positivas a algunos de los desafíos que plantea vivir en un clima de incertidumbre?
Esta animación se creó para ayudar a iniciar conversaciones sobre las diferentes maneras en que podemos ayudar a los jóvenes a prosperar en un mundo lleno de desafíos.
Si está interesado en ayudar a los niños a prosperar en un clima desafiante y cambiante, existe una gama de materiales para ayudar a reflexionar sobre los temas, involucrar a los jóvenes e iniciar conversaciones.
Nuestro mundo puede ser un lugar asombroso, lleno de maravillas y sorpresas.
Pero también es un mundo que se enfrenta a desafíos que pueden hacernos sentir preocupados, confundidos o frustrados.
Cuando pensamos en nuestro futuro, estos desafíos y las incertidumbres que generan pueden provocar ansiedad, tanto en niños como en adultos.
Esta ansiedad puede generar una sensación de impotencia, lo que dificulta actuar o pensar en las cosas de una manera más positiva.
Compartir nuestros pensamientos e inquietudes con nuestros seres queridos no siempre es fácil. Para los niños, esto puede resultar especialmente difícil, lo cual también nos supone un reto a los adultos.
Quizás tengamos miedo de decir algo inapropiado. O tal vez no sepamos lo suficiente. Pero, ¿podría el silencio empeorar las cosas?
¿Y si pudiéramos conectar mejor entre nosotros? ¿Con el mundo que nos rodea? ¿Con las preocupaciones que tenemos por nuestro futuro?
Aunque nuestras ansiedades y preocupaciones pueden hacernos sentir abrumados e inseguros, con un poco de apoyo podríamos descubrir que hay ideas a nuestro alrededor.
Cuantas más oportunidades tengamos de conectar con la naturaleza y observar sus efectos…
Cuanto más podamos ayudarnos mutuamente a prosperar.
Cuando conectamos activamente a los niños con la naturaleza, les damos, y nos damos a nosotros mismos, la oportunidad de descubrir y experimentar la maravilla que existe en nuestro mundo natural.
Podemos fomentar una mayor conciencia de los sistemas naturales que nos rodean y una mejor comprensión de las formas en que todos estamos conectados con la naturaleza.
Al detenernos y observar cosas que antes podían haber estado ocultas a plena vista…
…podemos comenzar a explorar nuevas perspectivas y nuevos mundos. Y a medida que crece nuestra curiosidad por la naturaleza, también crece nuestra conexión con ella.
Crear y redescubrir estas conexiones no solo beneficia a nuestro mundo natural, sino que también podría mejorar nuestro bienestar.
El simple hecho de estar en contacto con la naturaleza puede reducir nuestro estrés y ansiedad, ayudándonos a relajarnos e invitándonos a tener una mentalidad más abierta.
Los niños y los adultos que pasan tiempo en la naturaleza son más propensos a ser respetuosos con el medio ambiente natural y entre sí.
Bañarse en espacios naturales puede mejorar nuestra salud mental, fortalecer nuestras relaciones y desarrollar nuestra resiliencia y capacidad para afrontar la incertidumbre.
Conectar con la naturaleza puede motivarnos a ser el cambio que queremos ver en el mundo.
Puede resultar tentador creer que, si queremos tener éxito, cada uno de nosotros debe centrarse en su propio camino en el mundo.
Pero cuanto más nos relacionamos con la gente, más ideas y acciones encontramos que nos inspiran.
Es más probable que experimentemos las alegrías y los beneficios de cuidar, pensar y aprender con quienes nos rodean.
Al fin y al cabo, somos seres sociales que prosperamos a través de la conexión, la comunicación y la cooperación.
Aprender junto a otros significa que podemos beneficiarnos de las diversas experiencias e ideas de quienes nos rodean.
Compartir puntos de vista entre nosotros y con nuestros hijos puede ampliar nuestra comprensión e ideas. Incluso puede llevarnos a adoptar nuevas o diferentes formas de comportarnos.
Ser más curiosos e involucrarnos más en las comunidades de las que formamos parte puede ayudarnos a todos a descubrir nuevas habilidades y a potenciar nuestras fortalezas actuales.
Escuchar, compartir y jugar juntos puede ayudarnos a sentirnos parte de algo más grande que nosotros mismos; a encontrar formas nuevas y mejores de cuidarnos unos a otros, a nosotros mismos y a nuestro entorno local.
El juego es una parte esencial del crecimiento. Una actitud lúdica puede ser beneficiosa tanto para niños como para adultos. ¿Y si nos relajáramos más a menudo? ¿Y si nos permitiéramos ser más juguetones?
El juego puede ayudarnos a prosperar: a experimentar, sentir e imaginar el mundo de maneras nuevas. El juego nos ayuda a ver las cosas desde un punto de vista diferente.
A través del juego, podemos vislumbrar nuevas posibilidades y soñar con futuros alternativos. ¡No hay límites para lo que podemos imaginar!
A veces, encontrar el equilibrio entre la alegría y la esperanza y la realidad de los desafíos que enfrentamos puede ser difícil. Esto también aplica a los niños. Cabe preguntarse: ¿Cómo podemos ayudarlos, y ayudarnos a nosotros mismos, a encontrar un equilibrio saludable en tiempos de incertidumbre?
Al intercambiar ideas entre nosotros, podríamos encontrar la confianza necesaria para identificar, e incluso crear, soluciones a algunos de nuestros desafíos comunes.
Aprovechar las oportunidades para conectar con la naturaleza y con los demás, por pequeñas que sean, podría ser un buen punto de partida…
Estas conexiones nos recuerdan que formamos parte de algo más grande. Que podemos apoyarnos mutuamente. Que podemos ayudarnos a prosperar.
Ninguna oportunidad es demasiado limitada ni demasiado pequeña. Al ayudar a los niños a establecer conexiones, les brindamos poder. Esto puede mejorar su bienestar y dotarlos de las capacidades necesarias para prosperar en un futuro incierto.
Aunque nuestro mundo puede ser complicado y desafiante, está lleno de maravillas, belleza y potencial.
Los niños pueden prosperar en este mundo. Podemos ayudarlos brindándoles oportunidades para conectar con la naturaleza y con los demás. Escuchar sus voces y comprender sus experiencias nos ayuda a imaginar y construir juntos un futuro mejor.
Notas a pie de página
Producida por PositivosNegativos por la BOLD
En colaboración con Lifeworlds
Desarrollado por el Jacobs Foundation
SENTIDO DE SALIDA:
Dr. Benjamin Worku-Dix
Guionista
Juan Servante
Ilustración
Gabi Froden
Animación
Diana García