La formación lingüística temprana mejora las oportunidades de los niños inmigrantes.
Alexander Grob, catedrático de psicología de la personalidad y del desarrollo en la Universidad de Basilea, Suiza, ha constatado en su investigación que una atención infantil de alta calidad y unas buenas habilidades parentales influyen significativamente en el éxito de los niños inmigrantes en el aprendizaje de un segundo idioma. Si una sociedad pretende ofrecer igualdad de oportunidades para todos, debe garantizar que estos niños puedan crecer en un entorno que les permita dominar el idioma del país de acogida y desarrollar todo su potencial.